Checklist de puesta a punto: volver al agua después del invierno

Por Anthony Spanu · Fundador de Captain Crews · Actualizado el 2 de octubre de 2026

Poner a punto una embarcación al terminar el invierno es deshacer todo lo que se desactivó para la invernada, volver a poner en servicio el motor, los circuitos de agua, las baterías y el casco, revisar los elementos de seguridad y comprobarlo todo en una prueba de navegación corta. Empezá unas semanas antes de la primera salida que tengas prevista, para tener tiempo de reservar la botadura y pedir repuestos. En la Argentina suele hacerse entre fines del invierno y comienzos de la primavera, de agosto a octubre según la zona, antes de que arranque la temporada; también se la llama salida de invernada. La checklist sigue el orden en que trabaja un astillero, primero en seco y después en el agua, y termina con un registro de ejemplo. Los tipos de aceite y de refrigerante, los filtros y los intervalos de servicio los fijan los manuales del fabricante del motor y de cada equipo: esta guía te da el orden y el porqué, no las cifras.

Partir del registro de invernada: qué se desactivó

La puesta a punto es la invernada al revés: cada medida de protección que se tomó en otoño hay que deshacerla en primavera. Los errores típicos son olvidos más que fallas técnicas: un motor arrancado con la toma de aire todavía tapada, un impeller que quedó en un cajón, un tapón de drenaje que nunca volvió a su lugar. Releé el registro de invernada del otoño pasado y convertí cada línea en una tarea; si no hay registro, recorré la embarcación con esta lista.

  • Toma de aire y escape tapados, cartel “NO ARRANCAR” en el timón: hay que destaparlos, y el cartel se saca al final.
  • Impeller de la bomba de agua cruda sacado: volver a colocarlo, o reemplazarlo, con una junta de tapa en buen estado.
  • Circuito de agua cruda, agua dulce y baño llenos de anticongelante: enjuagarlos.
  • Termotanque vaciado o en bypass: volver a conectarlo antes de llenar los tanques.
  • Baterías llevadas a casa o aisladas: cargarlas y volver a colocarlas.
  • Tapón de drenaje afuera y válvulas de casco abiertas en seco: tapón puesto y válvulas cerradas antes de la botadura.
  • Equipo desembarcado (balsa salvavidas, velas, electrónica portátil, almohadones): retirarlo y estibarlo.

Un calendario, de fines del invierno a la primera salida

Antes de la temporada los astilleros suelen tener mucho trabajo y algunos repuestos tardan en llegar, así que la puesta a punto empieza por la agenda.

  • Unas semanas antes: releé el registro de invernada, reservá la botadura, pedí impeller, filtros, ánodos y bengalas, y retirá la balsa salvavidas de la revisión.
  • Día de la botadura: control de pérdidas y primer arranque.
  • Los días siguientes, en la amarra: circuitos de agua, electricidad, elementos de seguridad, jarcia y velas, y después la prueba de navegación.

Casco, línea de eje y válvulas: lo que se termina en seco

Con la embarcación en su cuna, todo lo que está bajo la línea de flotación se alcanza sin buzo. La pintura antiincrustante va sobre un casco limpio y seco, y cada pintura tiene su propio tiempo de secado antes de la inmersión. Un ánodo muy gastado ya no protege los metales sumergidos; el astillero te puede decir si hay que cambiarlo y qué aleación conviene según el agua donde queda la embarcación: dulce, como en el Delta, salobre o salada.

  • Casco y gelcoat: ampollas, golpes y fisuras, empezando por los defectos anotados en otoño.
  • Ánodos: eje, hélice, saildrive o pata del dentrofuera, hélice de proa y motor.
  • Hélice (golpes, juego), eje y bocina (cutless), prensaestopas o sello del eje, bujes del timón; en un saildrive, el fuelle (diafragma).
  • Válvulas de casco: accioná cada una y revisá las mangueras y las abrazaderas bajo la línea de flotación.
  • Transductores de sonda, corredera y demás pasacascos colocados y estancos; tapón de drenaje puesto.

Motor diésel intraborda: un primer arranque con cuidado

Un diésel bien invernado arranca sin problemas, siempre que no te apures. Durante el invierno, el agua que retiene el biodiésel del gasoil de surtidor se depositó en el tanque y en el decantador, y el circuito de agua cruda sigue lleno de anticongelante. En seco, el motor se arranca alimentado con agua —con una manguera en la toma de agua cruda o con la manguera de aspiración en un balde—, nunca sin ella, porque un impeller sin agua se daña muy rápido. Así, el anticongelante que sale por el escape se recoge en un balde en lugar de terminar en el agua. Para tipos de aceite, refrigerante, pares de apriete e intervalos, seguí el manual del fabricante del motor.

  • Purgá el agua y los sedimentos del vaso del decantador; si tenés dudas sobre el combustible, cambiá los filtros antes de arrancar.
  • Si el aceite no se cambió en otoño, cambialo ahora, con el filtro.
  • Controlá los niveles: aceite del motor, refrigerante del circuito cerrado, aceite de la caja inversora o del saildrive.
  • Revisá correas, mangueras y abrazaderas; buscá aceite o gasoil debajo del motor.
  • Colocá el impeller, destapá la toma de aire y el escape, y abrí la válvula de agua cruda.
  • Arrancá y comprobá enseguida que salga agua por el escape; si no sale, pará el motor y buscá la causa.
  • Llevalo a temperatura vigilando las alarmas, la carga y las pérdidas, y volvé a controlar los niveles con el motor apagado.
  • Anotá la lectura del horímetro en el registro.

Motores fuera de borda y a nafta

Un fuera de borda necesita pocos controles; lo delicado es el combustible. En la Argentina, la nafta de surtidor lleva por ley un porcentaje de bioetanol, y las mezclas con etanol se conservan mal en un tanque o en la cuba de un carburador: si el combustible no se estabilizó en otoño, vacialo y descartalo como corresponde en lugar de quemarlo.

  • Controlá el aceite de la pata: si está lechoso, está entrando agua y hay que cambiar un retén antes de la temporada.
  • Cuatro tiempos: nivel de aceite, y cambio de aceite si no se hizo en otoño.
  • Bujías, manguera de combustible, pera de cebado y conectores: sin fisuras ni pérdidas.
  • Colocá la hélice con grasa en el eje, con la chaveta y la tuerca en su lugar.
  • Arrancalo con orejeras de lavado o en un tanque de prueba y comprobá que el testigo largue un chorro constante de agua de refrigeración.

Agua dulce, baño y sentina

Enjuagá el anticongelante no tóxico de la invernada con agua dulce hasta que salga limpia por cada canilla. También es cuando descubrís si una helada rompió algo: una conexión fisurada muchas veces recién se ve cuando el circuito vuelve a tener presión.

  • Hacé funcionar la bomba, abrí todas las canillas de agua fría y caliente, ducha de popa incluida, y buscá pérdidas.
  • Baño: enjuagá, revisá las juntas y las válvulas del tanque de aguas negras.
  • Bomba de achique: probá el flotante en automático y después el interruptor manual.
  • Sentina limpia y seca antes de la botadura, para que cualquier agua que aparezca después indique una pérdida.

Baterías y electricidad

Una batería cargada y aislada durante el invierno vuelve sin problemas; una que quedó conectada sin cargador puede haberse descargado a fondo. Cargá cada banco antes de colocarlo y después probá los circuitos uno por uno en la amarra, en lugar de descubrir una luz de navegación quemada al atardecer.

  • Bornes ajustados y protegidos contra la corrosión, polaridad verificada.
  • Probá luces de navegación, VHF, instrumentos, bomba de achique, molinete del ancla, hélice de proa y luces de cabina.
  • Controlá el cargador de muelle y, con el motor en marcha, la carga del alternador.

Elementos de seguridad y documentación

En la Argentina, los elementos de seguridad que tiene que llevar una embarcación deportiva los fija la Prefectura Naval Argentina, según el tipo de embarcación y las aguas en las que navega; el uso comercial (alquiler, paseos con pasajeros) tiene sus propias reglas. Antes de la temporada, consultá la normativa vigente en la Prefectura o en tu club náutico. Las bengalas vencidas requieren un plan: no van a la basura ni al agua, y una señal de socorro solo se usa ante una emergencia real. Preguntá al proveedor, en tu club o guardería, o en la Prefectura de tu zona dónde entregarlas.

  • Chalecos salvavidas: correas y costuras; en los autoinflables, el cilindro de gas y el mecanismo de disparo.
  • Matafuegos: fecha de recarga o de vencimiento, y la aguja del manómetro en verde cuando lo tiene.
  • Bengalas, radiobaliza EPIRB o PLB, balsa salvavidas, botiquín: fechas de vencimiento y de revisión.
  • Aro salvavidas, ancla con su cabo o cadena, achicador y linterna en su lugar.
  • Documentación: papeles de la embarcación (matrícula), póliza de seguro, carnet de timonel vigente de quien la conduce y contrato de amarra o de guardería.

El día de la botadura y la prueba de navegación

Algunos controles solo se pueden hacer en el agua. Quedate a bordo durante la botadura o pedile al astillero que deje la embarcación unos minutos en las eslingas: si entra agua, todavía se la puede volver a sacar. Después hacé una prueba de navegación corta, con buen tiempo y cerca de tu amarra.

  • En las eslingas: abrí las válvulas una por una; nada de agua en los pasacascos, el eje, el timón ni el saildrive.
  • En la amarra: arranque, agua por el escape, temperatura de trabajo, marcha adelante y atrás.
  • Navegando: dirección, instrumentos, piloto automático; en un velero, izá cada vela y probá los enrolladores y los winches.
  • De vuelta en la amarra: sentina seca, niveles, tensión de las correas y una lista de lo que queda por resolver.

Registro de puesta a punto de ejemplo (ficticio)

Ejemplo ficticio, continuación del registro de invernada de nuestra checklist de invernada: un velero de 10 m (33 pies) con motor diésel intraborda y saildrive, invernado en seco en un astillero de San Fernando con 1.412 horas en el horímetro. El registro de primavera repasa cada línea “para deshacer en primavera” del otoño.

  • Encabezado: trabajo del mecánico del astillero desde el 24 de agosto de 2026, botadura el 11 de septiembre; horímetro todavía en 1.412 h, así que nadie arrancó el motor durante el invierno.
  • En seco: las tres ampollas del otoño, revisadas por el astillero, quedan en observación; ánodo de la hélice reemplazado, fuelle del saildrive revisado, válvulas cerradas.
  • Motor: decantador purgado (un poco de agua), impeller recuperado de la mesa de cartas y colocado, tapas retiradas y después el cartel del timón, niveles controlados.
  • Agua y energía: termotanque reconectado, circuitos enjuagados, bomba de achique probada; baterías traídas de vuelta, cargadas y colocadas.
  • Seguridad: balsa salvavidas de vuelta de la revisión (próxima fecha anotada), bengalas nuevas, las viejas entregadas para su descarte; velas envergadas.
  • En el agua: sin pérdidas; prueba de navegación el 12 de septiembre, horímetro en 1.414 h; una luz de navegación para arreglar antes de la temporada.

Poner a punto varias embarcaciones con una sola checklist

En Captain Crews, software de gestión náutica, guardás esta checklist una sola vez como trabajo tipo llamado “Puesta a punto” y la programás para que se repita cada año en el mes que elijas; cada vez, la aplicación crea una orden de trabajo por embarcación y por mecánico. El ítem de horas de motor actualiza las horas del motor en su ficha, un trabajo no se puede cerrar mientras quede algún ítem sin tildar ni omitir, y el trabajo de invernada del otoño pasado está en el historial de mantenimiento de la embarcación. El registro de seguridad te avisa antes de que venzan las bengalas o los matafuegos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo conviene poner a punto la embarcación?+

Al final del invierno, unas semanas antes de la primera salida que tengas prevista: en la Argentina suele ser entre agosto y octubre, según la zona y el uso que le des. Antes de la temporada los astilleros suelen tener mucho trabajo, así que reservá la botadura con tiempo y pedí impeller, filtros, ánodos y bengalas apenas releas el registro de invernada del otoño.

¿En qué orden se pone a punto una embarcación después del invierno?+

Deshacé la invernada empezando por lo que solo se puede hacer en seco: casco, ánodos, válvulas y pasacascos, y después los controles del motor y las baterías. El día de la botadura llegan el control de pérdidas y el primer arranque. Después siguen los circuitos de agua, la electricidad y los elementos de seguridad, y por último una prueba de navegación corta, con buen tiempo y cerca de tu amarra.

¿Cómo arranco el motor de la embarcación después de la invernada?+

Antes de girar la llave, purgá el decantador, controlá los niveles, colocá el impeller si se sacó, destapá la toma de aire y el escape, y abrí la válvula de agua cruda. Arrancá siempre con alimentación de agua, nunca sin ella, y comprobá enseguida que salga agua por el escape. Después dejalo calentar mientras vigilás pérdidas y alarmas.

¿Qué hago con las bengalas vencidas?+

No las tires a la basura ni al agua, y no las dispares: una señal de socorro solo se usa ante una emergencia real. Preguntá al proveedor que te las vendió, en tu club náutico o guardería, o en la Prefectura de tu zona dónde entregarlas para su descarte.

¿Puedo poner a punto mi embarcación yo mismo?+

Buena parte, sí: enjuagar los circuitos de agua, colocar las baterías, probar la electricidad, revisar los elementos de seguridad y envergar las velas. El motor y las válvulas de casco piden más método: si nunca pusiste en servicio un diésel ni cambiaste un impeller, dejalo en manos de un mecánico náutico. En cualquier caso, trabajá a partir del registro de invernada del otoño pasado.

Para seguir leyendo

Probá Captain Crews con tu flota

Software de gestión náutica todo en uno: flota, taller, control horario y sueldos de la tripulación. Prueba gratis de 30 días, sin tarjeta de crédito.