Checklist de invernada: cómo preparar tu embarcación para el invierno

Por Anthony Spanu · Fundador de Captain Crews · Actualizado el 2 de octubre de 2026

Hacer la invernada de una embarcación es prepararla para meses de frío, humedad e inactividad: cambiar el aceite del motor, vaciar o proteger con anticongelante cada circuito de agua, cargar y aislar las baterías, limpiar y revisar el casco, secar la cabina y dejar por escrito lo que se hizo. En la Argentina suele hacerse en otoño, entre abril y junio según la zona, después de la última salida de la temporada y antes de las primeras heladas. La checklist sigue el orden en que trabaja un astillero, sistema por sistema, y termina con un registro de invernada de ejemplo. Los tipos de aceite y de anticongelante, los filtros y los intervalos de servicio los fijan los manuales del fabricante del motor y de cada equipo: esta guía te da el orden y el porqué, no las cifras.

En seco o en el agua: la decisión que define todo lo demás

Dejar la embarcación en seco, en una cuna o sobre puntales, permite que el casco se seque y se revise bien, y ya no puede hacer agua por una válvula que pierde. Es la opción que más la protege; el astillero o la guardería náutica te va a cotizar la varada y la estadía en tierra. Invernar en el agua evita la varada, pero deja la embarcación expuesta a los temporales, al roce de los cabos y a las entradas de agua. En el Río de la Plata y en el Delta se suman las sudestadas y las bajantes, que cambian el nivel del río. Solo cambian los puntos de abajo; el resto vale en los dos casos. Releé también tu póliza de seguro y el contrato de amarra o de guardería: algunos fijan condiciones para la invernada.

  • En seco: cuna o puntales colocados por el astillero, una lona ventilada, el tapón de drenaje afuera para que no se junte el agua de lluvia y la posición de cada válvula anotada.
  • En el agua: cabos dobles, con protección contra el roce y con el huelgo necesario para las crecidas y las bajantes; defensas de sobra; la bomba de achique automática probada y con alimentación (cargador de muelle o batería dedicada).
  • En el agua: válvulas cerradas salvo los imbornales del cockpit, que quedan abiertos; un teléfono de contacto en la oficina del club o de la marina; una visita después de cada temporal o sudestada.

Un calendario de invernada, de la última salida a la primavera

La invernada empieza antes de la varada: conviene pedir turno en el astillero con tiempo, y algunos repuestos tardan en llegar. Ajustá las semanas a tu astillero y a tu zona.

  • Unas semanas antes: reservá la varada; pedí filtros, impeller, ánodos, aceite y anticongelante; anotá todo lo que falló durante la temporada.
  • Última salida: llevá el motor a temperatura (el aceite drena mejor en caliente), anotá el horímetro y llená el tanque de gasoil.
  • Día de la varada: lavá la obra viva con hidrolavadora antes de que la suciedad se seque y se pegue.
  • Durante el invierno: controles regulares de la lona, la humedad y las baterías (y de los cabos, si queda en el agua), más una visita después de un temporal o de una helada fuerte.

Motor diésel intraborda: la checklist del motor

En el motor es donde un paso olvidado sale más caro. Los objetivos: nada de aceite viejo ni de agua de río o de mar adentro del motor, un combustible que no se degrade y ninguna posibilidad de arrancarlo por error. Un tanque lleno deja menos aire y, por lo tanto, menos condensación. El gasoil que se vende en la Argentina lleva un porcentaje de biodiésel, que retiene agua, y en el agua del fondo del tanque es donde proliferan los microorganismos que forman lodo y tapan los filtros. El aceite usado y los filtros van al punto de residuos del astillero, del club o de la guardería, o a un centro de recepción habilitado: nunca al río ni a la basura común.

  • Cambiá el aceite y el filtro de aceite con el motor caliente.
  • Reemplazá los filtros de combustible y purgá el agua del decantador (separador de agua).
  • Tanque lleno: agregá un biocida si el decantador mostró agua o lodo.
  • Lavá el circuito de agua cruda con agua limpia y después, con el motor en marcha, hacé que aspire anticongelante no tóxico por el filtro de agua cruda hasta que salga por el escape.
  • Sacá el impeller de la bomba de agua cruda para que sus paletas no se deformen; anotá dónde lo guardaste.
  • Controlá el nivel y la protección anticongelante del líquido refrigerante del circuito cerrado.
  • Cambiá el aceite de la caja inversora o del saildrive si corresponde; revisá el fuelle (diafragma) del saildrive.
  • Revisá los ánodos del motor y el codo de escape.
  • Tapá la toma de aire y la salida del escape, y colgá en el timón un cartel “Motor en invernada: NO ARRANCAR”.

Motores fuera de borda y a nafta

Guardado en posición vertical, un fuera de borda drena casi toda el agua de refrigeración, pero la sal o los sedimentos del río quedan en sus conductos. En la Argentina, la nafta de surtidor lleva por ley un porcentaje de bioetanol, y las mezclas con etanol se conservan mal en un tanque o en la cuba de un carburador. Según el motor, o estabilizás el combustible o dejás el carburador en seco; si tenés dudas sobre un motor antiguo, consultá al fabricante o al concesionario.

  • Lavalo con agua dulce mediante orejeras de lavado, con el motor en marcha.
  • Vaciá el aceite de la cola: si sale lechoso, está entrando agua y hay que cambiar un retén antes de la temporada.
  • Cuatro tiempos: cambiá el aceite y el filtro de aceite.
  • Engrasá el pivote de dirección; sacá la hélice y fijate que no haya tanza enrollada en el eje.
  • Guardá el motor vertical y en un lugar seco; vaciá o tratá los tanques portátiles de combustible y guardalos en un lugar ventilado.

Circuitos de agua: el agua que queda adentro se puede congelar

Alcanza con un poco de agua atrapada en un punto bajo, dentro de una bomba o detrás de una canilla cerrada para que una conexión se parta al congelarse. El método es siempre el mismo: vaciar, abrir y proteger lo que no drena con un anticongelante no tóxico, a base de propilenglicol, de los que se venden para uso náutico o para circuitos de agua potable. Nunca uses anticongelante de auto a base de etilenglicol, que es tóxico, en nada que descargue al agua o lleve agua potable. Los potabilizadores y el aire acondicionado tienen su propio procedimiento de invernada: consultalo con el instalador.

  • Agua dulce: vaciá los tanques, abrí todas las canillas (fría y caliente, ducha de popa incluida) y hacé funcionar la bomba hasta que deje de salir agua.
  • Termotanque: vacialo y después aislalo con su bypass para que no se llene de anticongelante.
  • Puntos bajos: bombeá anticongelante hasta que salga por cada canilla.
  • Baño: enjuagá con agua dulce y después con anticongelante; hacé vaciar el tanque de aguas negras.
  • Sentina: limpiá y secá el pozo; revisá el filtro de la bomba de achique y el flotante.
  • Válvulas de casco: accioná cada una, revisá mangueras y abrazaderas, y anotá en qué posición queda.

Baterías y electricidad

Las baterías que quedan conectadas se descargan por los pequeños consumos permanentes, y una batería de plomo-ácido descargada se congela más fácilmente que una cargada: cargá a fondo y después aislá. En seco, llevate las baterías a casa, a un lugar seco y sin heladas, o dejalas a bordo con un cargador de mantenimiento si el astillero da corriente. En el agua, solo la bomba de achique queda alimentada. Las baterías de litio se guardan de otra forma: consultá el estado de carga recomendado para un almacenamiento prolongado.

  • Cargá cada banco a fondo y después bajá las llaves de corte (salvo la de la bomba de achique si queda en el agua).
  • Limpiá los bornes y protegelos contra la corrosión.
  • Anotá la antigüedad y el estado de cada batería para presupuestar los reemplazos.
  • Desenchufá el cable de muelle si nadie pasa seguido, y llevate a casa la electrónica portátil.

Casco, cubierta, jarcia y velas

La varada es la mejor oportunidad del año para ver todo lo que está bajo la línea de flotación. Lavá la obra viva enseguida, en una zona de lavado que recoja el agua residual, y revisala ya seca. La pintura antiincrustante se puede dar en otoño, con el casco limpio y seco, o en primavera antes de la botadura, según el estado de la mano anterior, la agenda del astillero y el plazo máximo antes de la inmersión que indica la ficha técnica de la pintura nueva. En cubierta, la lluvia nunca debe acumularse, y una lona tiene que dejar circular el aire o encierra la humedad.

  • Revisá el casco y el gelcoat (ampollas, golpes, fisuras), los ánodos, la hélice, el eje, el prensaestopas o sello del eje, el timón y los pasacascos; fotografiá y fechá cada defecto.
  • Destapá los imbornales de cubierta y del cockpit.
  • Veleros: sacá las velas, enjuagalas y secalas antes de doblarlas; revisá tensores, pernos y chavetas.
  • Si el palo queda arbolado: controlá la tensión de la jarcia y separá las drizas del mástil.
  • Lona: ventilada, tensa y sin rozar el gelcoat.

Cabina, elementos de seguridad y documentación

En una embarcación cerrada, la humedad hace más daño que el frío: almohadones, ropa de cama, cartones y comida se bajan, y el aire tiene que circular. El invierno también es el momento de los elementos de seguridad. La balsa salvavidas se revisa en un servicio técnico autorizado por su fabricante, así que conviene pedir turno con tiempo; las bengalas vencidas se reemplazan. Las fechas de vencimiento y de revisión vienen impresas en cada elemento.

  • Dejá abiertos los pañoles, la heladera y los armarios.
  • Usá absorbedores de humedad (o un deshumidificador, si el astillero lo permite) y dejá abiertas las ventilaciones.
  • Anotá todas las fechas en un solo lugar: bengalas, matafuegos, radiobaliza EPIRB o PLB, cilindros de gas de los chalecos salvavidas, botiquín.
  • Documentación: contrato de guardería o de amarra, condiciones de invernada de tu póliza y vencimientos del año próximo, como el seguro o el carnet de timonel.

Registro de invernada de ejemplo (ficticio)

Ejemplo ficticio: un velero de 10 m (33 pies) con motor diésel intraborda y saildrive, invernado en seco en un astillero de San Fernando. El registro entra en una página: qué se hizo, con cuántas horas de motor, quién lo hizo y, sobre todo, qué se desactivó. Esa última lista evita que alguien arranque el motor en septiembre con la toma de aire todavía tapada.

  • Encabezado: varada el 15 de mayo de 2026, horímetro en 1.412 h, trabajo hecho por el mecánico del astillero.
  • Motor: aceite y filtro, dos filtros de combustible, decantador purgado (un poco de agua), tanque lleno con biocida, circuito de agua cruda lavado y con anticongelante, aceite del saildrive cambiado, fuelle en buen estado, ánodo reemplazado.
  • Agua y baño: tanques vacíos, termotanque vaciado y en bypass, anticongelante en cada canilla y en el baño.
  • Casco: tres ampollas chicas bajo la línea de flotación, a estribor, fotografiadas, para revisar en primavera.
  • Energía y seguridad: baterías llevadas a casa por el propietario, balsa salvavidas en revisión, bengalas para reemplazar.
  • Para deshacer en primavera: impeller sacado (en la mesa de cartas), toma de aire y escape tapados, cartel en el timón, válvulas abiertas en seco, termotanque en bypass, baterías, balsa salvavidas, velas.

Invernar varias embarcaciones con una sola checklist

Para un astillero, una guardería náutica o una empresa que administra embarcaciones, lo difícil es aplicar la checklist igual en cada embarcación, saber quién hizo qué y encontrar el registro en primavera. En Captain Crews, software de gestión náutica, guardás esta checklist una sola vez como trabajo tipo llamado “Invernada”, con una línea por embarcación y su mecánico. El trabajo tipo crea de una sola vez una orden de trabajo por línea, y puede volver a hacerlo cada año en el mes que elijas. El ítem de horas de motor, una vez vinculado al motor, actualiza sus horas en la ficha de la embarcación. Cada ítem admite un comentario (“impeller en la mesa de cartas”) y las fotos quedan con fecha y hora. En primavera, el trabajo de otoño está en el historial de mantenimiento de la embarcación.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo conviene hacer la invernada de la embarcación en la Argentina?+

En general en otoño, entre abril y junio según la zona, después de la última salida de la temporada y antes de las primeras heladas: lo que daña una helada es el agua que queda en el motor y en las cañerías. Donde las heladas son suaves u ocasionales, como en buena parte de la costa del Río de la Plata, la invernada apunta sobre todo a la humedad, la corrosión y las baterías; en el sur del país, con inviernos más fríos, los circuitos de agua piden todavía más atención.

¿Es mejor invernar la embarcación en seco o en el agua?+

En seco, el casco se seca, se puede revisar bien y la embarcación no puede hacer agua. Es la opción que más la protege, pero pagás la varada y la estadía en tierra. En el agua, la embarcación sigue lista para salir y te ahorrás esos costos, pero necesita cabos dobles, una bomba de achique con alimentación y controles regulares, sobre todo después de un temporal o una sudestada. Revisá las condiciones de invernada de tu póliza.

¿Hay que cambiar el aceite del motor antes o después del invierno?+

Antes. El aceite usado arrastra residuos ácidos de la combustión y a veces agua, y los dos quedarían en contacto con las piezas internas del motor durante toda la invernada. Cambiá el aceite y el filtro con el motor caliente y dejá circular el aceite nuevo mientras ponés anticongelante en el circuito de agua cruda. Anotá la fecha y las horas de motor: el próximo cambio se cuenta desde ahí.

¿Qué anticongelante se usa para la invernada de una embarcación?+

Para el circuito de agua cruda del motor, el de agua dulce y el baño, usá un anticongelante no tóxico a base de propilenglicol, de los que se venden para uso náutico o para agua potable. Nunca pongas anticongelante de auto a base de etilenglicol en nada que descargue al agua o lleve agua potable: es tóxico. El circuito cerrado de refrigeración del motor conserva su propio líquido refrigerante: solo controlá su nivel y su protección contra heladas.

¿Puedo hacer yo mismo la invernada de mi embarcación?+

Buena parte, sí: vaciar los circuitos de agua, cargar y sacar las baterías, secar la cabina y sacar las velas. El motor pide más método (aceite, filtros, anticongelante, impeller): si nunca lo hiciste, dejalo en manos de un mecánico náutico. En cualquier caso, guardá un registro fechado de lo que se hizo y de lo que se desactivó, para la puesta a punto de primavera.

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